
1 de mayo de 2026
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Waymo explora permitir que menores viajen solos en robotaxis. ¿Qué implica para el tiempo, la atención y la autonomía de padres e hijos?
Waymo está considerando un programa piloto que permitiría a adolescentes viajar solos en sus robotaxis, desafiando las reglas actuales que exigen mayores de 18 años. La noticia no es solo tecnológica: es un experimento social sobre cómo delegamos la seguridad y el tiempo de nuestros hijos.
Para un padre, cada trayecto escolar implica una decisión: conducir tú mismo (tiempo), pagar un Uber (dinero) o confiar en que el niño llegue solo (riesgo). Waymo ofrece una cuarta vía: un vehículo sin conductor, supervisado por sensores y algoritmos. La promesa es liberar tiempo adulto y dar autonomía a los jóvenes. Pero el costo es ceder el control a una máquina.
El debate enfrenta a dos grupos: los que ven en Waymo una solución para madres y padres agotados (las llamadas “WayMoms”) y los conductores de rideshare que denuncian que la empresa está eludiendo regulaciones. La pregunta de fondo es: ¿qué tipo de confianza estamos dispuestos a depositar en la tecnología cuando lo que está en juego es la seguridad de un menor?
“La verdadera autonomía no es dejar que una máquina cuide de tus hijos, sino decidir conscientemente cuándo y por qué lo haces.