
9 de junio de 2026
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Un telescopio en Chile detectó por primera vez los vientos de Sagitario A*, resolviendo un enigma que llevaba medio siglo. El hallazgo cambia lo que sabemos sobre el centro de nuestra galaxia.
Un telescopio en Chile ha logrado lo que parecía imposible: captar los vientos que emanan de Sagitario A*, el agujero negro supermasivo en el centro de la Vía Láctea. Llevábamos medio siglo sabiendo que debían existir, pero nunca los habíamos visto.
El hallazgo no es solo un hito técnico. Resuelve una paradoja que enfrentaban los astrónomos: mientras en otras galaxias los agujeros negros expulsan vientos y chorros de materia, el nuestro parecía inusualmente tranquilo. Ahora sabemos que los vientos estaban ahí, solo que ocultos por el polvo y el gas del plano galáctico que nos separa de Sagitario A*.
Para quienes estudian el universo, esto significa que los modelos sobre cómo los agujeros negros interactúan con su entorno deben actualizarse. Para el resto, es un recordatorio de que incluso lo que creemos conocer a fondo puede guardar secretos.
“Por primera vez en 50 años, sabemos que Sagitario A* también tiene vientos: los detectó un telescopio en Chile, y el hallazgo cambia nuestra comprensión del centro de la galaxia.