
8 de mayo de 2026
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Vevo dominó los videoclips en los 2000s. Su caída muestra cómo la tecnología no salva modelos obsoletos. Lección sobre foco y autonomía.
Vevo fue el rey de los videoclips en internet durante los 2000s. Hoy es un capítulo olvidado de la vieja industria musical. Su ascenso y caída no son solo historia: son una advertencia sobre cómo la tecnología, sin un propósito claro, devora a sus propios creadores.
En la década de 2000, MTV abandonó los videoclips por la telerrealidad. La industria musical necesitaba un nuevo hogar para sus videos. Vevo nació en 2005 como una alianza de las grandes discográficas (Universal, Sony, EMI) con YouTube. En su apogeo, acumulaba miles de millones de reproducciones. Pero su modelo dependía de un control centralizado que chocaba con la naturaleza descentralizada de internet.
Hoy, Vevo sobrevive como un canal más en YouTube, sin identidad propia. La plataforma que prometía ser el MTV digital terminó siendo solo un intermediario olvidado. Para el usuario, la lección es clara: cuando una tecnología se diseña para servir a los intereses de la industria en lugar de a la experiencia del usuario, su obsolescencia está garantizada.
“Vevo no murió por falta de audiencia, sino por servir a la industria en lugar de al usuario.