
19 de junio de 2026
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Vancouver lleva décadas probando un modelo de vivienda de ingresos mixtos que reduce la segregación. ¿Podría funcionar en otras ciudades?
Vancouver lleva más de 30 años aplicando un modelo de vivienda que mezcla inquilinos de distintos niveles de renta en el mismo edificio. El resultado: menor segregación y mayor estabilidad para los residentes.
Mientras la mayoría de las ciudades construyen viviendas sociales en zonas periféricas o separan tajantemente los proyectos de lujo de los asequibles, Vancouver ha demostrado que la integración de ingresos es viable. El modelo no solo evita la guetización, sino que también mantiene la calidad de los servicios comunes y fomenta la cohesión social.
Para el ciudadano medio, esto significa que puede acceder a una vivienda digna en un barrio bien comunicado sin ser desplazado por la gentrificación. Para los gobiernos locales, es una alternativa real a las políticas de vivienda que han fracasado en décadas.
“Vancouver lleva 30 años demostrando que mezclar rentas en un mismo edificio reduce la segregación y estabiliza comunidades, sin necesidad de reinventar la rueda.