
18 de mayo de 2026
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Al abrir un misil Kh-101 que devastó Kiev, Ucrania halló 100 piezas fabricadas en países de la OTAN. La dependencia tecnológica rusa al descubierto.
Al abrir uno de los misiles que devastó Kiev, las autoridades ucranianas encontraron 100 componentes fabricados en países de la OTAN. La pieza más cara: un microchip estadounidense de 8.000 dólares.
Rusia sigue dependiendo de tecnología occidental para fabricar sus armas más letales. A pesar de las sanciones, chips, sensores y sistemas de navegación de empresas estadounidenses, europeas y asiáticas siguen llegando a misiles que bombardean ciudades ucranianas.
Para Ucrania, esto no es solo una curiosidad técnica: es una prueba de que las sanciones tienen agujeros. Cada componente es una vía de entrada que debería estar cerrada.
“Un misil ruso que devastó Kiev contenía 100 componentes occidentales, el más caro de 8.000 dólares: las sanciones no detienen la guerra, solo la encarecen.