
28 de mayo de 2026
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El proyecto de un túnel entre España y Marruecos lleva cuatro décadas estancado por una barrera geológica: el Umbral de Camarinal. Te contamos qué es y por qué importa.
El proyecto de un túnel ferroviario bajo el Estrecho de Gibraltar lleva 40 años sobre la mesa. Su gran enemigo no es político ni económico: es una barrera rocosa submarina llamada Umbral de Camarinal, que obliga a perforar a profundidades y longitudes récord.
Conectar Europa y África por tren reduciría a minutos lo que hoy son horas de ferry o avión. Pero el Umbral de Camarinal, una cresta de roca a solo 300 metros de profundidad, fuerza que el túnel tenga que excavarse a más de 400 metros bajo el nivel del mar y con una longitud de casi 40 kilómetros. Es el doble de profundo que el Eurotúnel y técnicamente mucho más complejo.
El coste estimado supera los 6.000 millones de euros, y los estudios geológicos advierten de fallas activas y filtraciones de agua salada a alta presión. Mientras, el tráfico de personas y mercancías entre ambos continentes sigue creciendo, y la alternativa marítima se satura.
“El Umbral de Camarinal, una cresta rocosa a 300 metros de profundidad, es el motivo por el que el túnel bajo el Estrecho sigue siendo un sueño de 40 años.