4 de junio de 2026
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EE.UU. elimina 900 instrumentos que rastrean la corriente AMOC, cuyo colapso sería catastrófico. Sin datos, navegamos a ciegas.
El gobierno de Trump ha ordenado desmantelar la red de monitoreo oceánico más completa del Atlántico y Pacífico: más de 900 instrumentos que durante una década midieron temperaturas, corrientes, absorción de carbono y riesgo de inundaciones costeras. La decisión, reportada por el New York Times, elimina la única fuente de datos en tiempo real sobre la corriente AMOC, cuyo colapso los científicos consideran cada vez más probable.
La AMOC (Circulación de Vuelco Meridional del Atlántico) es el sistema de corrientes que transporta agua cálida hacia el norte y fría hacia el sur, regulando el clima de Europa, América del Norte y el Ártico. Estudios recientes indican que se está desacelerando más rápido de lo previsto: un estudio de 2026 en The Guardian señala que el colapso es significativamente más probable de lo que se creía. Sin los datos de esta red, los modelos climáticos perderán su principal fuente de verificación, dejando a científicos y gobiernos sin capacidad de anticipar cambios catastróficos.
La red, operada por la National Science Foundation, incluye boyas, vehículos robóticos y sensores en el fondo marino. Su mantenimiento era un desafío técnico enorme: según declaraciones al NYT, “no es algo que puedas dejar notas para la próxima persona; se pierde experiencia valiosa”. El desmantelamiento no solo elimina datos actuales, sino que destruye la capacidad de reiniciar el monitoreo en el futuro.
“Sin la red de monitoreo, la humanidad perderá la capacidad de predecir el colapso de la corriente que regula el clima del Atlántico Norte, un evento que cambiaría la vida de cientos de millones de personas.