
27 de mayo de 2026
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La NASA calcula que llenar la presa china desplazó suficiente masa para ralentizar la rotación de la Tierra. El efecto es mínimo, pero real.
La NASA ha calculado que el llenado completo de la presa china de las Tres Gargantas desplazó suficiente masa como para ralentizar la rotación de la Tierra en 0,06 microsegundos por día. Eso es 6 cienmilésimas de millonésima de segundo. El efecto es diminuto, pero demuestra que la humanidad ya puede alterar el movimiento del planeta.
Cada vez que movemos agua, tierra o construcciones masivas, redistribuimos masa en la corteza terrestre. El momento de inercia del planeta cambia y, con él, la velocidad de rotación. La presa de las Tres Gargantas retiene 39 billones de litros de agua, una masa equivalente a 39.000 millones de toneladas. Al concentrarla en un solo punto, el eje de giro se desplaza ligeramente y el día se alarga.
El dato no es alarmante: 0,06 microsegundos es irrelevante para la vida cotidiana. Pero sí es una prueba de concepto: las megaconstrucciones humanas ya tienen un impacto geofísico medible. Si en el futuro se construyeran presas aún mayores o proyectos de geoingeniería, el efecto acumulativo podría ser significativo para sistemas que requieren precisión absoluta, como el GPS o la sincronización de redes eléctricas.
“Llenar la presa de las Tres Gargantas alargó el día terrestre en 0,06 microsegundos: la humanidad ya puede ralentizar el planeta, aunque el efecto sea imperceptible.