
3 de junio de 2026
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Compartir una propiedad en herencia genera conflictos familiares. Notarios recomiendan asignar bienes concretos a cada hijo y dejar la vivienda a uno solo.
El 68% de los conflictos familiares tras una herencia tienen su origen en propiedades compartidas, según datos del Consejo General del Notariado. Y la vivienda familiar es la principal fuente de disputas.
Repartir el piso al 50% entre dos hermanos parece justo, pero en la práctica es una bomba de relojería. Cuando uno quiere vender y el otro no, o cuando uno necesita el dinero y el otro quiere conservar la casa, el conflicto está servido. Los abogados de familia lo ven a diario: hermanos que dejaron de hablarse por una herencia mal planificada.
Además, la propiedad compartida genera costes ocultos: gastos de comunidad, IBI, reparaciones. Si un heredero no puede o no quiere pagar, el otro debe asumirlo o enfrentarse a un proceso judicial para disolver el proindiviso. Un procedimiento que puede alargarse años y consumir gran parte del valor del inmueble en costas legales.
“El 68% de los conflictos hereditarios nacen de propiedades compartidas: dejar la vivienda a un solo hijo no es injusticia, es prevención.