
18 de mayo de 2026
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Un pueblo pacense revela el mayor hallazgo tartésico en décadas: seis tumbas intactas con ajuares que reescriben la historia. ¿Qué significa para el pasado de España?
El pueblo pacense de Guareña ha desenterrado seis tumbas tartésicas intactas con ajuares funerarios que incluyen joyas de oro y cerámicas. El hallazgo, calificado como "excepcional" por los arqueólogos, podría reescribir lo que sabemos sobre la civilización más misteriosa de la península ibérica.
Tartesos ha sido durante siglos un fantasma histórico: apenas menciones en textos griegos y romanos, sin restos concluyentes hasta ahora. Cada nuevo hallazgo es una pieza de un puzle que apenas empezamos a montar. Este yacimiento, además, está en el corazón de Extremadura, una región tradicionalmente ignorada por la arqueología tartésica, centrada en Huelva y el Guadalquivir.
Las tumbas aparecieron durante las obras de un camino rural. Los vecinos dieron la voz de alarma. Ahora, el equipo de la Universidad de Huelva excava contrarreloj para salvar los restos antes de que la erosión o los expoliadores los destruyan. El hallazgo no solo aporta objetos de lujo, sino también huesos y semillas que permitirán datar con precisión y conocer la dieta, el comercio y las creencias de esta cultura.
“Seis tumbas intactas en un pueblo de Badajoz han abierto la ventana más nítida hasta ahora a la civilización tartésica, un enigma de 2.500 años que empieza a desvelarse.