
20 de mayo de 2026
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Los lanzamientos de Starlink emiten 2.000 toneladas de CO₂ cada uno. La contaminación lumínica ya arruina la astronomía. ¿Qué más estamos pagando por internet satelital?
Cada lanzamiento de un cohete Falcon 9 de SpaceX emite alrededor de 2.000 toneladas de CO₂ a la atmósfera. Starlink ya ha realizado más de 100 lanzamientos. La cuenta climática empieza a ser imposible de ignorar.
Hasta ahora, el debate sobre Starlink se centraba en la contaminación lumínica: sus satélites brillan tanto que arruinan las observaciones astronómicas. Pero el nuevo estudio publicado en Scientific Reports revela que el problema es doble. Los cohetes lanzan partículas y gases de efecto invernadero directamente a la alta atmósfera, donde permanecen más tiempo y tienen un impacto desproporcionado.
Para los astrónomos, la noticia es un jarro de agua fría. Ya no solo luchan contra estelas de satélites en sus imágenes; ahora también ven cómo la propia infraestructura espacial contribuye al cambio climático. Para el resto de nosotros, la pregunta es: ¿qué precio real estamos pagando por tener internet en cualquier rincón del planeta?
“Cada lanzamiento de Starlink emite 2.000 toneladas de CO₂ y daña la capa de ozono, un coste climático que hasta ahora ignorábamos.