
20 de mayo de 2026
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88 millones de dólares para construir la primera red eléctrica espacial. Star Catcher planea recargar satélites con láser, alargando su vida útil y reduciendo costes.
88 millones de dólares. Esa es la cifra que Star Cather ha conseguido para construir la primera red eléctrica en el espacio. Su propuesta: recargar satélites con láseres, alargando su vida útil y evitando que se conviertan en basura espacial prematura.
Cada satélite en órbita tiene una vida útil limitada por su batería y combustible. Cuando se agotan, el satélite se convierte en un objeto inerte que contribuye al creciente problema de la basura espacial. Star Catcher propone una solución: una red de estaciones espaciales equipadas con láseres que puedan transmitir energía a otros satélites, recargándolos como si fueran teléfonos móviles en un cargador inalámbrico.
El mercado potencial es enorme. Se estima que para 2030 habrá más de 100.000 satélites en órbita, muchos de ellos pequeños y con baterías limitadas. Poder recargarlos en el espacio podría ahorrar miles de millones en lanzamientos de reemplazo y reducir drásticamente la cantidad de chatarra orbital.
Sigue la evolución de esta tecnología. Si trabajas en el sector espacial o inviertes en startups, Star Catcher es un caso de estudio sobre cómo la energía inalámbrica puede cambiar la economía orbital.
Reflexiona sobre la paradoja de la energía en el espacio. Mientras en la Tierra buscamos reducir el consumo, en el espacio la energía es abundante (sol) pero difícil de almacenar y distribuir. Esta solución podría hacer más sostenible la exploración espacial.
Pregúntate: ¿qué otras infraestructuras podrían volverse inalámbricas? Si podemos transmitir energía con láser en el vacío, quizá pronto veamos aplicaciones en la Tierra para zonas remotas o emergencias.
“88 millones de dólares para que los satélites no mueran por batería agotada: Star Catcher quiere convertir el espacio en una red eléctrica recargable.