
19 de junio de 2026
3 min lectura
Las ventas de SSD en tiendas físicas y online han caído un 90%. No es que dejemos de comprarlos: es que ya vienen dentro de los dispositivos.
En 2024, las ventas minoristas de SSD cayeron un 90% respecto a 2018. No es que los usuarios hayan dejado de comprar discos de estado sólido: es que prácticamente todos los portátiles y PCs nuevos ya los integran de serie.
Si necesitas un SSD hoy, lo más probable es que lo compres dentro de un dispositivo nuevo, no como pieza suelta. El mercado minorista —el de las cajitas que ves en tiendas de electrónica— se ha reducido a una fracción de lo que era. Para el usuario medio, esto significa menos opciones, precios menos competitivos y una dependencia mayor de lo que el fabricante decida instalar.
Los fabricantes de SSD han redirigido su producción hacia contratos OEM (Dell, HP, Apple, etc.). Las unidades que antes veías en estantes ahora viajan directamente a las líneas de montaje. Quien quiera actualizar su equipo antiguo tendrá que buscarlas en canales especializados o pagar más por existencias cada vez más escasas.
Si planeas actualizar un PC viejo, actúa ya. Los precios subirán y la oferta se reducirá. Compra el SSD que necesites en los próximos 6 meses, no esperes a que escasee.
Evalúa si realmente necesitas un SSD extra. Muchos usuarios compran discos externos por costumbre. Pregúntate si puedes liberar espacio en tu unidad actual antes de gastar dinero en una nueva.
Considera la nube o discos externos HDD para almacenamiento masivo. Si solo necesitas respaldar archivos grandes, un disco duro externo de 4 TB cuesta la mitad que un SSD equivalente y no sufre esta contracción del mercado.
“El 95% de los SSD se venden ya dentro de dispositivos nuevos: el mercado minorista, ese que te permitía elegir y actualizar, ha desaparecido prácticamente por completo.