
21 de mayo de 2026
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Extremadura reutiliza silos agrícolas como baterías de gravedad, almacenando energía de forma barata y sin litio. Una solución para la España vaciada.
Extremadura ha dado con una tecnología que convierte silos agrícolas abandonados en baterías gigantes de gravedad, almacenando energía por menos de 50 €/kWh —la mitad que una batería de litio— y reutilizando infraestructura en desuso.
España tiene cientos de silos abandonados, legado de la agricultura del siglo XX. En lugar de derribarlos, una startup extremeña los transforma en almacenes de energía renovable: cuando sobra electricidad (solar, eólica), un motor eleva un peso de varias toneladas; cuando falta, lo deja caer y genera electricidad. El coste es tan bajo que podría hacer viable el almacenamiento estacional, el talón de Aquiles de las renovables.
Para la España vaciada, esto significa reactivar infraestructuras muertas sin necesidad de construir nuevas plantas. Cada silo reconvertido puede dar servicio a una pequeña comunidad o a una granja, sin depender de la red eléctrica principal.
“Cada silo reconvertido almacena energía por menos de 50 €/kWh y dura 30 años, sin litio ni cobalto.