
16 de mayo de 2026
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Empresas usan sillas desequilibradas para medir cómo manejas la incomodidad. Un truco psicológico que revela más que tu experiencia.
En algunas entrevistas de trabajo, la silla está deliberadamente desequilibrada. No es un descuido de mantenimiento: es una prueba diseñada para observar cómo reaccionas ante una incomodidad inesperada.
Las empresas buscan candidatos que sepan manejar situaciones adversas sin perder la compostura. Una silla que cojea es un microestresor controlado: si te quejas, te mueves nerviosamente o ignoras el problema, estás dando información sobre tu tolerancia a la frustración y tu capacidad de adaptación.
Este truco se suma a otras técnicas de entrevista conductual, como preguntas trampa o cambios bruscos de tema. La diferencia es que aquí no hay aviso: la incomodidad es física y aparece desde el minuto uno.
“Una silla que cojea en una entrevista no es un fallo de mantenimiento: es una prueba de cómo manejas la incomodidad sin perder el foco.