
26 de mayo de 2026
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Los empleados más competentes reciben un 40% más de tareas que sus compañeros. El disfrute laboral se paga con sobrecarga y agotamiento.
Los empleados más competentes reciben hasta un 40% más de tareas que sus compañeros menos productivos. La consecuencia inmediata: quienes disfrutan de su trabajo terminan quemados por la sobrecarga que sus propios jefes les asignan.
El estudio, publicado en el Journal of Applied Psychology, revela una paradoja cruel: los trabajadores que más rinden son castigados con más trabajo, no recompensados con descanso o reconocimiento. Los supervisores, conscientes de su eficiencia, les asignan tareas adicionales hasta que el rendimiento cae o aparece el agotamiento.
Para el trabajador competente, esto significa que la excelencia se convierte en una trampa. Cuanto mejor haces tu trabajo, más te cargan. Y el burnout no es un accidente, es el resultado predecible de un sistema que premia la capacidad con más carga, no con mejores condiciones.
“Los trabajadores más competentes reciben hasta un 40% más de tareas que sus compañeros, convirtiendo la excelencia en una vía directa al burnout.