
4 de junio de 2026
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España despliega detectores de radiofrecuencia en la Selectividad para frenar el uso de IA en los exámenes. 13 comunidades ya los usan.
El zumbido de un detector de radiofrecuencia interrumpió el examen de Lengua en el colegio Joyfe de Madrid. No era una avería: era la nueva vigilancia de la Selectividad. Trece comunidades autónomas han desplegado estos dispositivos para cazar pinganillos y otros artilugios con los que los estudiantes intentan usar inteligencia artificial durante las pruebas.
La credibilidad de la Selectividad, el examen que decide el acceso a la universidad, está en juego. El año pasado, varias universidades detectaron un aumento de casos de copia con IA, lo que llevó a las administraciones a actuar. No se trata solo de un problema puntual: si los exámenes no son fiables, todo el sistema de acceso se tambalea.
Para los estudiantes que se preparan con esfuerzo, la medida es un alivio. Saber que todos juegan con las mismas reglas reduce la tentación de arriesgarse. Pero también revela hasta dónde ha llegado la tecnología: ahora hay que vigilar no solo lo que se ve, sino las ondas que no se ven.
“Trece comunidades ya usan detectores de radiofrecuencia en la Selectividad para frenar el fraude con IA: el coste de copiar acaba de subir.