
15 de junio de 2026
3 min lectura
San Francisco intenta desde hace un siglo deshacerse de PG&E. Ahora, con tarifas disparadas, la ciudad vuelve a considerar la compra. ¿Qué cambió?
San Francisco lleva un siglo intentando dejar a PG&E. La ciudad ha considerado la compra de la red eléctrica en repetidas ocasiones desde 1920, y cada vez ha fracasado. Pero con las tarifas eléctricas de PG&E subiendo un 40% en los últimos dos años y cortes de energía masivos por incendios, el Ayuntamiento ha vuelto a poner sobre la mesa una oferta de compra.
Para el ciudadano medio, la electricidad es un gasto fijo que parece escapar de todo control. En San Francisco, las tarifas de PG&E son ya un 70% más altas que el promedio nacional. Si la ciudad lograra la compra, podría fijar tarifas sin ánimo de lucro, como hacen otras municipalidades. Pero el historial de intentos fallidos sugiere que el camino es largo y lleno de obstáculos legales y financieros.
La noticia no es solo local: es un caso de estudio sobre cómo los monopolios energéticos pueden generar ineficiencia y costes desbocados. Si San Francisco lo consigue, podría inspirar a otras ciudades a seguir el mismo camino.
“San Francisco lleva 100 años intentando comprar PG&E; si ahora lo logra, podría ahorrar a cada hogar cientos de dólares al año.