
27 de mayo de 2026
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La crisis de memorias disparó beneficios récord en Samsung. Sus empleados exigieron parte del pastel: cada uno recibió 340.000 dólares.
Cada empleado de la división de semiconductores de Samsung recibió un bonus de 340.000 dólares. La cifra no es un error: es el resultado directo de la crisis global de memorias que disparó los beneficios de la compañía a niveles históricos.
Mientras el mundo entero sufría la escasez de chips — coches sin producir, consolas agotadas, precios disparados — Samsung amasaba una fortuna. Sus trabajadores, conscientes de que su esfuerzo estaba generando ganancias extraordinarias, presionaron hasta conseguir una recompensa sin precedentes.
El bonus equivale a unos 10 años de salario medio en Corea del Sur. No es solo un gesto de generosidad: es la constatación de que el talento técnico sabe exactamente cuánto vale cuando el mercado se vuelve loco.
“340.000 dólares por empleado: el precio que Samsung pagó para retener el talento que le hizo ganar 51.600 millones en un año.