
22 de mayo de 2026
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Cuatro satélites rusos se han colocado a distancia de ataque de un satélite ICEYE que proporciona imágenes a Ucrania. El riesgo de escalada orbital es real y afecta a toda la infraestructura espacial.
El 14 de mayo de 2026, cuatro satélites rusos se colocaron a menos de 10 kilómetros de un satélite ICEYE, un radar de apertura sintética que proporciona imágenes clave a las fuerzas ucranianas. No es un simple sobrevuelo: es una maniobra de acecho que permite atacar en segundos.
ICEYE es una empresa finlandesa que vende imágenes de radar a Ucrania desde 2022. Sus satélites pueden ver de noche y a través de nubes, lo que los hace vitales para inteligencia militar. Si Rusia destruye uno, no solo elimina un ojo en el cielo: normaliza la guerra antisatélite contra infraestructura civil comercial.
Hasta ahora, los ataques antisatélite eran pruebas aisladas (como el test ruso de 2021 que generó una nube de basura espacial). Pero acechar un satélite activo durante días y tener capacidad de impacto cinético cambia las reglas. Cualquier empresa que opere satélites de observación puede ser el próximo blanco.
“Cuatro satélites rusos se colocaron a 10 km de un radar comercial que apoya a Ucrania: la guerra ha llegado a la órbita baja, y ningún satélite está seguro.