
1 de mayo de 2026
3 min lectura
La guerra de Irán dispara el precio del poliéster. Cada camiseta barata tiene un coste energético que ahora pagas en caja.
El precio del poliéster se dispara por la guerra de Irán. Cada camiseta de 10 euros que compras en Zara o H&M lleva un lastre energético que ahora pagarás más caro.
El poliéster es el tejido rey de la fast fashion: barato, versátil, producido en masa. Pero su materia prima son derivados del petróleo. Con Irán en guerra y el estrecho de Ormuz en jaque, el crudo sube y arrastra a toda la cadena. Los proveedores asiáticos —India, Bangladesh— ya están trasladando el sobrecoste a las marcas. Zara, H&M, Uniqlo: todas dependen de ese hilo sintético. El resultado: tu próxima compra online será más cara, o la calidad bajará aún más.
Para el lector de Puro Flusso, esto no es solo inflación. Es una señal de que el modelo de consumo rápido, basado en energía fósil barata, toca techo. Cada vez que compras una prenda de usar y tirar, estás pagando —dos veces— por una guerra que no elegiste.
“La guerra de Irán te recuerda que cada prenda barata es un préstamo de energía fósil que hoy vence con intereses.