
13 de junio de 2026
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Hace 1.900 años los romanos sabían que ir descalzo a un baño público era peligroso. Usaban chanclas de baño para evitar hongos y suciedad.
Hace 1.900 años, los romanos ya sabían que ir descalzo a un baño público era una mala idea. Por eso usaban chanclas de baño, como demuestran mosaicos y restos arqueológicos.
No es solo curiosidad histórica: es una lección de higiene que muchos olvidamos hoy. Las termas romanas eran espacios húmedos y concurridos, ideales para la propagación de hongos y bacterias. Los romanos, sin antibióticos ni desinfectantes, entendieron que separar el pie del suelo era clave para evitar infecciones.
Hoy, en gimnasios, piscinas y vestuarios públicos, seguimos enfrentando los mismos riesgos. Pero muchos aún van descalzos, confiando en que la limpieza moderna los protege. La evidencia arqueológica muestra que el sentido común no es tan moderno.
“Hace 1.900 años los romanos ya usaban chanclas en baños públicos para evitar hongos y suciedad; nosotros seguimos aprendiendo la misma lección.