
4 de mayo de 2026
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Renfe usa el ancho de vía y la gestión de accesos para frenar a Ouigo e Iryo. La competencia en alta velocidad se decide fuera del precio.
Renfe ha encontrado una forma de hacer la vida imposible a Ouigo e Iryo sin tocar los precios. La clave está en el control del ancho de vía y los accesos a la red. Mientras los operadores privados denuncian trato de favor, el usuario ve cómo los billetes suben y la oferta se reduce.
La liberalización del AVE prometía precios bajos y más opciones. Pero los datos muestran lo contrario: Renfe ha subido sus tarifas un 40%, Iryo un 69% y Ouigo un 40% en el último año. La excepción es Andalucía, donde Ouigo entró en 2025 y forzó una guerra de precios que mantiene tarifas a la baja. Sin embargo, en el corredor Madrid-Barcelona, el más rentable, la competencia se ha desinflado.
El problema no es solo el precio. Ouigo e Iryo denuncian que Renfe, como operador histórico, controla el acceso a las vías y el ancho de las mismas, lo que les impide competir en igualdad de condiciones. La CNMC ya investiga posibles prácticas anticompetitivas, pero mientras tanto, el usuario paga más y tiene menos frecuencias.
“La guerra del AVE no se gana bajando precios, sino controlando las vías.