
17 de mayo de 2026
3 min lectura
Un reloj funcional hecho con un voltímetro de aguja, sin pantallas ni distracciones. Cómo construirlo y por qué es un ejercicio de minimalismo digital.
El proyecto «A nicer voltmeter clock» convierte un voltímetro de aguja en un reloj funcional, sin pantallas, sin notificaciones, sin distracciones. El autor, Michał Zalewski, lo diseñó para ser legible de un vistazo y estéticamente limpio.
En un mundo donde cada pantalla compite por tu atención, un reloj analógico hecho con un voltímetro es un recordatorio físico de que el tiempo no necesita ser digital para ser útil. No tiene WiFi, no tiene Bluetooth, no tiene alertas. Solo una aguja que se mueve.
Un reloj de aguja que no necesita pantalla, internet ni pilas de botón: 20 dólares y una tarde de soldadura te devuelven la noción analógica del tiempo.