
30 de mayo de 2026
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Cada vez que recalientas un táper, las bacterias se multiplican. El ciclo nevera-microondas genera un caldo de cultivo que puede intoxicarte.
Cada vez que metes ese táper al microondas, las bacterias que sobrevivieron al primer calentamiento se multiplican. Un estudio de la Universidad de Georgia muestra que recalentar un plato tres veces aumenta la carga bacteriana hasta 10 veces respecto al primer ciclo.
La mayoría cree que la nevera detiene el crecimiento bacteriano. No es cierto: las bacterias psicrótrofas (como Listeria) prosperan a 4 °C. Al recalentar, matas algunas, pero las esporas resistentes germinan al enfriarse de nuevo. Cada ciclo selecciona las cepas más resistentes.
El problema no es el microondas, sino el ciclo térmico. Al sacar el táper, la comida pasa por la zona de peligro (4-60 °C) durante horas. Recalentar no elimina toxinas ya producidas por bacterias como Staphylococcus aureus.
“Recalentar el mismo táper tres veces multiplica por 10 las bacterias, y la nevera no es un escudo: es parte del ciclo que las selecciona.