
20 de junio de 2026
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En 1977, un profesor de Princeton pidió a sus alumnos diseñar una bomba atómica. El mejor proyecto fue confiscado por el FBI. La lección sobre acceso a información sensible.
En 1977, un profesor de la Universidad de Princeton encargó a sus alumnos un proyecto: diseñar un arma nuclear viable con materiales accesibles. Tres estudiantes presentaron un plan detallado. El FBI confiscó el mejor y lo clasificó como secreto.
El proyecto demostró que, con información pública y conocimientos básicos de física, un grupo de universitarios podía esbozar un dispositivo nuclear funcional. El gobierno estadounidense reaccionó de inmediato: el informe fue incautado y nunca se publicó.
Hoy, con internet y datos abiertos, la barrera técnica es aún menor. La historia plantea preguntas incómodas sobre el equilibrio entre transparencia académica y seguridad nacional.
“En 1977, tres estudiantes de Princeton diseñaron una bomba atómica funcional con materiales de catálogo; el FBI lo clasificó de inmediato.