
16 de mayo de 2026
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Pintar una pala de aerogenerador con rayas negras imitando serpientes venenosas reduce la mortalidad de aves hasta un 70%. Una solución de bajo costo que salva vidas.
Un estudio noruego ha demostrado que pintar una de las tres palas de un aerogenerador con rayas negras y blancas —imitando el patrón de una serpiente venenosa— reduce la mortalidad de aves hasta un 70%. El coste de la pintura es mínimo comparado con el de los sistemas de radar o paradas automáticas.
Cada año, decenas de miles de aves mueren al chocar contra las aspas de los aerogeneradores. En países como España, donde la energía eólica crece rápido, el conflicto entre renovables y biodiversidad se intensifica. Hasta ahora, las soluciones eran caras o poco efectivas: radares, cámaras con IA, o parar turbinas en horas de migración. Pintar una pala cuesta apenas unos cientos de euros por turbina y no requiere mantenimiento adicional.
El hallazgo es relevante porque ofrece una solución escalable y de bajo coste que puede aplicarse tanto en parques nuevos como existentes. Además, no interfiere con la generación eléctrica ni requiere cambios en el diseño de las turbinas.
“Pintar una sola pala de cada aerogenerador con rayas negras reduce un 70% las muertes de aves, por unos 500 euros por turbina.