
31 de mayo de 2026
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Los perros de protección cuestan hasta 15.000 euros, pero la ley española los equipara a un caniche. ¿Qué implica esta laguna legal para propietarios y vecinos?
Un perro entrenado para proteger una propiedad cuesta hasta 15.000 euros, pero la ley española no distingue entre un pastor alemán de seguridad y un caniche de compañía. Esta falta de regulación específica crea un vacío legal que puede tener consecuencias graves.
El mercado de perros guardianes crece en España. Cada vez más propietarios de chalets, fincas o negocios optan por estos animales como medida de seguridad. Sin embargo, la legislación actual no exige ningún requisito especial: ni licencia, ni seguro de responsabilidad civil, ni adiestramiento certificado. Esto significa que cualquiera puede adquirir un perro con capacidad de causar daños sin que la administración supervise su tenencia.
La ausencia de regulación contrasta con el coste y la preparación de estos animales. Un perro guardián profesional ha recibido meses de entrenamiento para responder ante intrusos, lo que lo convierte en un arma viva. Pero si ataca a un vecino o a un cartero, la ley lo trata igual que si lo hiciera un perro de compañía: el dueño responde civilmente, pero no hay un marco específico que exija medidas preventivas.
“Un perro guardián de 15.000 euros tiene la misma consideración legal que un caniche: sin licencia, sin seguro obligatorio y sin supervisión pública.