
6 de mayo de 2026
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El Pentágono despide a la ombudsman de Stars and Stripes por denunciar censura. Una lección sobre cómo el poder moldea lo que lees.
El Pentágono ha despedido a Jacqueline Smith, ombudsman de Stars and Stripes, el periódico que cubre a las fuerzas armadas estadounidenses. Su delito: denunciar que la dirección política quería eliminar las viñetas críticas. La consecuencia inmediata: el único canal de rendición de cuentas interna ha sido clausurado.
Stars and Stripes no es un medio cualquiera. Es financiado en parte por el Departamento de Defensa, pero su estatuto le garantiza independencia editorial. El ombudsman es el guardián de esa independencia: un puesto creado por el Congreso para que los lectores —soldados, familias, civiles— tengan un recurso cuando la línea editorial se desvía hacia la propaganda.
Al despedir a Smith sin dar razones, el Pentágono envía un mensaje claro: cualquier crítica interna será silenciada. Para el lector, esto significa que la información sobre el ejército que consumimos está siendo filtrada por intereses políticos. No es un problema lejano: es un ataque directo a tu capacidad de formarte un juicio informado sobre una de las instituciones más poderosas del mundo.
“Cuando el poder silencia a su propio crítico interno, el primer afectado no es el periodista, sino tu derecho a saber la verdad.