2 de junio de 2026
3 min lectura
La tasa de desempleo de los jóvenes graduados subió un punto porcentual en trabajos remotos, mientras la IA solo explica un tercio de la caída de contrataciones.
La tasa de desempleo de los recién titulados en trabajos remotos saltó casi un punto porcentual tras la pandemia, mientras que la de los trabajadores mayores de 30 años cayó ligeramente. La inteligencia artificial, el chivo expiatorio favorito, solo explica un tercio de esa brecha.
Culpar a la IA por la falta de empleo juvenil es cómodo, pero peligroso. Si el verdadero culpable es el teletrabajo, las soluciones cambian: no se trata de frenar la automatización, sino de rediseñar la forma en que los jóvenes entran y aprenden en entornos remotos. Ignorarlo significa perpetuar un mercado laboral que margina a los recién llegados.
Para el profesional que busca claridad mental, esta noticia es un recordatorio de que no todo lo que parece una amenaza digital lo es. A veces, el problema no es la herramienta, sino cómo la usamos (o dejamos de usarla) para construir relaciones y experiencia.
“La tasa de desempleo de los recién titulados en trabajos remotos subió casi un punto porcentual tras la pandemia, mientras que la de los mayores de 30 años cayó ligeramente.