
28 de mayo de 2026
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Con temperaturas de 35°C, los jugadores usan chalecos de hielo y pausas médicas. El calor ya cambió el ritmo del torneo.
El termómetro marcó 35°C en la pista Philippe Chatrier y varios jugadores pidieron asistencia médica por golpes de calor. La organización activó por primera vez el protocolo de calor extremo, permitiendo pausas de 10 minutos entre sets.
El calor no solo afecta el rendimiento: altera la estrategia del partido. Los pelotazos duran menos, la pelota bota más rápido y los jugadores se fatigan antes. En 2023, el australiano Thanasi Kokkinakis vomitó en la pista durante un partido a 38°C. Ahora, con olas de calor más frecuentes, el tenis profesional se enfrenta a un límite físico que antes parecía lejano.
Para el aficionado, el mensaje es claro: el deporte de élite está redefiniendo sus reglas por el clima. Y si los atletas entrenados colapsan, cualquiera que trabaje o haga ejercicio al aire libre debería tomar nota.
“A 45°C en la pista, los tenistas de Roland Garros necesitan chalecos de hielo y pausas forzadas para no colapsar: el calor extremo ya está reescribiendo las reglas del deporte.