26 de mayo de 2026
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El Papa Francisco pide desarmar la inteligencia artificial. Detrás, un monje experto, inversiones vaticanas y un festival con Karol G.
El Papa Francisco ha declarado que "la IA debe ser desarmada" durante el Jubileo de la Inteligencia Artificial, un evento que reunió a 10.000 personas en el Vaticano y contó con la actuación de Karol G. La frase no es una metáfora: el Vaticano ha invertido 3.000 millones de euros en startups de IA a través de su fondo de inversión, y ahora busca que esas tecnologías no se usen para fines militares.
La declaración papal no es un gesto simbólico. El Vaticano es uno de los mayores inversores institucionales en IA, con participaciones en empresas que desarrollan sistemas de reconocimiento facial y drones autónomos. Si el Papa pide desarmar la IA, está presionando a sus propias inversiones y a la industria para que prioricen aplicaciones civiles sobre las militares.
Para el usuario común, esto significa que la presión ética sobre las empresas de IA crece. Si el Vaticano —con su influencia moral y su poder financiero— exige transparencia y control, otras instituciones podrían seguir el ejemplo. La pregunta es si las startups aceptarán limitar sus mercados.
“El Vaticano, que invirtió 3.000 millones en IA, pide ahora desarmarla: la presión ética choca con el negocio de la guerra inteligente.