
3 de junio de 2026
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Las granjas aragonesas instalan paneles solares sobre balsas de purines: reducen emisiones, generan electricidad y ahorran costes. Una solución que convierte un problema en recurso.
Las granjas de porcino en Aragón están cubriendo sus balsas de purines con paneles solares. La medida reduce las emisiones de amoniaco en un 80% y genera electricidad para autoconsumo. El proyecto piloto, liderado por el Centro Gestor de Estiércoles de Tauste, ya está en marcha.
Las balsas de purines son un dolor de cabeza medioambiental: emiten gases de efecto invernadero y malos olores, y su gestión es costosa. Cubrirlas con paneles solares no solo mitiga el problema, sino que convierte un pasivo en un activo energético. Para los ganaderos, supone un ahorro en la factura eléctrica y una mejora de su imagen ambiental.
Además, Aragón lidera la investigación en este campo desde 2020, con un grupo operativo que ha demostrado la viabilidad técnica y económica. Ahora, la solución se extiende a explotaciones reales.
“En Aragón, cubrir una balsa de purines con paneles solares reduce las emisiones de amoniaco en un 80% y genera electricidad para la granja.