15 de mayo de 2026
3 min lectura
Más de 30 funcionarios públicos senior del Reino Unido ahora trabajan para Palantir. ¿Qué implica para la privacidad y la democracia?
Más de 30 funcionarios públicos senior del Reino Unido han cruzado la puerta giratoria hacia Palantir, la empresa de análisis de datos vinculada a la vigilancia masiva. La consecuencia inmediata: un flujo bidireccional de información privilegiada que pone en riesgo la imparcialidad gubernamental.
Palantir ya gestiona sistemas críticos para el Servicio Nacional de Salud (NHS), la policía y el Ministerio de Defensa británicos. Que ahora emplee a quienes antes diseñaban o supervisaban esos contratos crea un conflicto de intereses estructural: los exfuncionarios conocen los pliegos técnicos, los puntos débiles y los presupuestos exactos de sus antiguos departamentos.
Para el ciudadano, esto significa que las decisiones sobre datos sensibles —desde historiales médicos hasta movimientos de personas sospechosas— pueden estar influenciadas por intereses comerciales. La puerta giratoria no es nueva, pero la escala y la sensibilidad de los datos que maneja Palantir elevan el riesgo.
“30 ex altos cargos del Reino Unido ahora trabajan para Palantir, la misma empresa que analiza tus datos médicos y policiales.