
28 de mayo de 2026
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El estrecho de Ormuz canaliza el 20% del petróleo mundial. Una guerra podría cerrarlo, como Suez en 1967, disparando precios y recesión.
El estrecho de Ormuz maneja 21 millones de barriles de petróleo al día, el 20% del consumo mundial. Si se cierra por un conflicto —como ocurrió con el Canal de Suez en 1967 durante ocho años—, el precio del crudo podría duplicarse en semanas y arrastrar a la economía global a una recesión.
No es un escenario de ciencia ficción. En 1967, la Guerra de los Seis Días bloqueó el Canal de Suez durante ocho años, obligando a los barcos a rodear África y disparando los costes de transporte un 400%. Hoy, Ormuz es un punto aún más crítico: por él pasa el 30% del tráfico marítimo de petróleo y gas licuado. Irán ya ha amenazado con cerrarlo si se intensifica el conflicto en Oriente Próximo.
La diferencia con Suez es que no hay una ruta alternativa viable. El oleoducto de reemplazo más cercano (Petrolínea, en Arabia Saudí) solo puede bombear 5 millones de barriles diarios, una cuarta parte del flujo actual. El resto tendría que rodear el Cuerno de África, añadiendo 15 días de navegación y multiplicando los costes logísticos.
“Si Ormuz se cierra, el precio del petróleo podría duplicarse en semanas y la economía global entraría en recesión, como ocurrió con Suez en 1967.