
4 de junio de 2026
3 min lectura
OpenAI y Anthropic se comprometen a prevenir que la IA ayude a crear armas biológicas. ¿Basta con una carta?
El 31 de octubre de 2024, OpenAI y Anthropic firmaron una carta pública comprometiéndose a prevenir que sus modelos de IA faciliten el desarrollo de armas biológicas. El documento, publicado por Wired, llega después de que evaluaciones internas revelaran que modelos como GPT-4 y Claude 3.7 Sonnet ya ofrecen información crítica para la fabricación de patógenos.
No es ciencia ficción. Anthropic detectó que Claude 3.7 Sonnet "proporciona mejores consejos en pasos clave de la ruta de armamentización y comete menos errores críticos" que modelos anteriores. OpenAI reportó avances similares. La carta es un gesto voluntario, no una regulación vinculante.
El verdadero problema es la velocidad: mientras los gobiernos discuten, los modelos mejoran cada trimestre. Eric Schmidt, ex CEO de Google, ya advirtió que el mayor riesgo de la IA será su uso en conflictos biológicos. Dario Amodei, CEO de Anthropic, calcula que en dos o tres años la IA podría automatizar pasos clave del diseño de patógenos.
“OpenAI y Anthropic admiten que sus modelos ya pueden ayudar a crear armas biológicas, pero su solución es una carta sin dientes.