
21 de junio de 2026
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En 2000, Kahn demandó a EA por usar su imagen sin permiso y ganó. EA creó entonces un portero genérico: Jens Mustermann. Una lección sobre propiedad digital y creatividad corporativa.
En 2000, Oliver Kahn demandó a Electronic Arts por usar su imagen en FIFA sin permiso y ganó. EA no pagó; eliminó a Kahn y lo reemplazó por un portero genérico llamado Jens Mustermann, un nombre ficticio que apareció en los juegos durante años.
La demanda de Kahn no solo cambió FIFA: estableció un precedente sobre el derecho de imagen en videojuegos. EA, en lugar de negociar, optó por una solución creativa y legalmente segura: crear un personaje genérico. Jens Mustermann se convirtió en un símbolo de cómo las empresas evitan costes de licencias mediante la invención.
Para el jugador, esto significó una experiencia menos realista durante años. Para la industria, fue una advertencia: si no pagas por la imagen, tendrás que inventar algo peor. La historia revela la tensión entre autenticidad y coste en el entretenimiento digital.
“Oliver Kahn demandó a EA y ganó; EA respondió con Jens Mustermann, un portero genérico que duró años, demostrando que la creatividad corporativa nace de la necesidad legal.