
1 de junio de 2026
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La RTX Spark de Nvidia cuesta 3.000 € y consume 600 W. Analizamos si tiene sentido para el usuario doméstico y qué alternativas existen.
Nvidia ha lanzado la RTX Spark, una tarjeta gráfica de escritorio con un precio de 3.000 € y un consumo máximo de 600 W. Para ponerlo en perspectiva: el coste energético anual de tenerla encendida 4 horas al día ronda los 175 € (a 0,20 €/kWh), y su precio supera al de un ordenador completo de gama alta.
No es una GPU para jugar. Está diseñada para cargas de trabajo de inteligencia artificial generativa local, como ejecutar modelos de lenguaje grandes (LLMs) o generar imágenes con Stable Diffusion. El problema es que su precio y consumo la sitúan fuera del alcance de la mayoría de los usuarios domésticos, y para muchos profesionales sigue siendo más barato alquilar potencia en la nube.
Además, su consumo de 600 W exige una fuente de alimentación de al menos 850 W y una refrigeración adecuada. No es un componente que se pueda instalar en cualquier PC.
“La RTX Spark cuesta 3.000 € y consume 600 W: solo merece la pena si usas IA local más de 20 horas semanales y el tiempo de cómputo justifica la inversión.