12 de junio de 2026
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Un paper del MIT revela por qué las organizaciones ignoran el mantenimiento preventivo. El sesgo que nos hace esperar al desastre.
Un paper del MIT de 2001 demuestra que las organizaciones sistemáticamente desincentivan la prevención: quienes evitan crisis son invisibles, mientras quienes las resuelven se vuelven héroes. Este sesgo explica por qué el mantenimiento preventivo, la ciberseguridad o la salud mental rara vez reciben atención hasta que es demasiado tarde.
El estudio de Repenning y Sterman modela cómo las empresas asignan recursos entre "inversión en prevención" y "apagar incendios". Cuando alguien dedica tiempo a evitar un fallo, ese fallo no ocurre, y nadie puede probar que se evitó. En cambio, quien apaga un incendio obtiene reconocimiento inmediato. El resultado es un círculo vicioso: cada vez se invierte menos en prevención, los incendios crecen, y los bomberos se vuelven más necesarios y valorados.
Este patrón no solo afecta a fábricas o proyectos de software. Se replica en la gestión del tiempo personal: dedicar horas a planificar, descansar o aprender no produce resultados visibles a corto plazo, mientras que responder correos urgentes o "salvar" un plazo ajustado genera una gratificación inmediata. La consecuencia es que vivimos apagando fuegos que podríamos haber evitado.
“Quien evita un incendio nunca será bombero, pero el fuego no preguntará quién lo apagó.