
21 de mayo de 2026
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En Marruecos, mujeres escalan montañas para atrapar niebla y convertirla en agua potable. Una solución low-tech contra la sequía que avanza.
En las montañas del Anti-Atlas marroquí, un grupo de mujeres escala cada día 1.200 metros de altitud para instalar mallas que atrapan la niebla. De cada metro cuadrado de malla obtienen hasta 22 litros de agua potable al día. No es ciencia ficción: es la respuesta más efectiva a una sequía que ha vaciado pueblos enteros.
Marruecos sufre su peor sequía en 30 años. Los acuíferos se agotan, los ríos se secan y el desierto avanza 10 kilómetros al año. En las zonas rurales, las mujeres —tradicionalmente encargadas de buscar agua— caminaban hasta 4 horas diarias para conseguir unos pocos litros. Ahora, con las mallas atrapaniebla, producen agua en el mismo lugar donde viven.
Esta tecnología no requiere electricidad ni mantenimiento complejo. Solo plástico, postes de madera y la niebla que sube del océano Atlántico. Para comunidades sin acceso a redes de agua, es la diferencia entre quedarse o emigrar a las ciudades.
“22 litros de agua potable al día por metro cuadrado de malla: la niebla salva pueblos mientras el desierto avanza.