9 de mayo de 2026
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Google Project Zero entierra su política de 90 días. Esto no es solo un cambio técnico: es una señal de que la IA acelera la obsolescencia de nuestra atención.
Google Project Zero ha eliminado su política de divulgación de vulnerabilidades a los 90 días. La noticia no es un detalle técnico para expertos en seguridad: es un síntoma de cómo la inteligencia artificial está redefiniendo los plazos que gobiernan nuestra relación con la tecnología.
Durante años, la política de 90 días de Project Zero funcionó como un reloj de arena público: las empresas tenían tres meses para parchear fallos antes de que se hicieran públicos. Ese plazo daba a los usuarios tiempo para actualizarse y a los equipos de seguridad margen para reaccionar. Ahora, sin ese límite, las vulnerabilidades pueden permanecer ocultas indefinidamente, mientras la IA —como señala Schneier— se vuelve excepcionalmente buena en tareas de ingeniería inversa y detección de fallos.
Para el lector de Puro Flusso, esto significa una cosa: la ventana de control sobre su propia seguridad digital se reduce. Si la IA encuentra vulnerabilidades más rápido de lo que las empresas pueden parchearlas, el ritmo de la tecnología se acelera más allá de lo que una persona puede seguir. El resultado es una presión constante por estar al día, por confiar en sistemas opacos, por delegar la vigilancia en algoritmos.
“Cuando la IA encuentra fallos más rápido de lo que podemos parchearlos, el único control real está en reducir lo que conectamos.