
27 de mayo de 2026
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Con 23 millones de perros abandonados, México ha normalizado su presencia hasta el punto de considerarlos una raza nacional. El artículo analiza cómo la indiferencia colectiva es el verdadero problema.
23 millones de perros viven en las calles de México. Tantos que ya son considerados parte del paisaje, una suerte de "raza representativa" del país. La normalización de su presencia es la prueba más clara de que la indiferencia se ha vuelto invisible.
El problema no es solo la cifra —es la aceptación. Cuando un fenómeno masivo se integra en el imaginario colectivo como algo inevitable, desaparece la urgencia de actuar. En México, el perro callejero ya no es un síntoma de falla social; es un elemento decorativo más.
Esta normalización tiene consecuencias directas: menor presión sobre las autoridades, menos adopciones, más sufrimiento animal y un impacto sanitario que se subestima. Los perros callejeros transmiten enfermedades, provocan accidentes de tránsito y generan costos que al final pagamos todos.
“23 millones de perros callejeros en México ya no son una emergencia: son un paisaje. La indiferencia los ha convertido en raza nacional.