
25 de mayo de 2026
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La memoria ya representa dos tercios del coste de los chips de IA. Esto encarece el entrenamiento y cambia las reglas del juego para startups y gigantes.
La memoria ya supone el 66% del coste total de los chips de inteligencia artificial, según un análisis de Epoch AI. Esto significa que por cada dólar gastado en un chip de IA, 66 centavos se van en memorias HBM (High Bandwidth Memory), frente al 34% que cuesta el propio procesador.
Hasta hace poco, el cuello de botella era la capacidad de cómputo. Ahora el verdadero lastre económico es la memoria. Para las empresas que entrenan modelos grandes, el coste de los chips se ha disparado porque la memoria no escala al mismo ritmo que los procesadores.
Esto afecta directamente a quién puede competir. Los gigantes con presupuestos multimillonarios (Google, Meta, Microsoft) pueden absorber estos costes. Pero las startups y laboratorios más pequeños ven cómo la barrera de entrada se eleva: ya no basta con tener GPUs potentes, hay que pagar el doble por la memoria que las acompaña.
“La memoria ya cuesta el doble que el procesador en los chips de IA, y la brecha sigue creciendo.