
2 de junio de 2026
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Cada megabarco atracado exige tanta electricidad como una ciudad pequeña. Una alternativa ya validada elimina los cables y evita apagones.
Cada vez que un megabarco atraca en un puerto, la red eléctrica local sufre un pico de demanda comparable al de una ciudad de 10.000 habitantes. La consecuencia inmediata: apagones, restricciones y un gasto millonario en infraestructura. Pero ya existe una alternativa que no necesita tender kilómetros de cable desde tierra.
Los puertos son nodos críticos del comercio global. Un solo buque portacontenedores puede consumir entre 5 y 10 MW mientras está atracado, equivalente a 2.000 hogares. Hasta ahora, la solución era enchufarlo a la red terrestre mediante costosas obras de electrificación que requieren meses de obra y millones de inversión. Pero el problema se agrava: el tráfico marítimo crece un 3% anual y los barcos son cada vez más grandes.
La alternativa, validada recientemente en pruebas reales, elimina los cables físicos. En su lugar, usa boyas de suministro eléctrico que se conectan al buque mediante un sistema autónomo, alimentado por energías renovables y almacenamiento en baterías. Esto evita saturar la red local y reduce el ruido y las emisiones de los generadores auxiliares de los barcos.
“Cada megabarco consume tanta electricidad como 10.000 hogares, pero una boya sin cables ya evita que colapse la red del puerto.