1 de junio de 2026
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Fanvue supera los 100 millones de dólares en ingresos anuales con influencers virtuales. Max Headroom, el pionero de 1985, ya advertía sobre la confusión entre realidad y ficción digital.
Fanvue, la plataforma de suscripción para creadores, acaba de cruzar los 100 millones de dólares en ingresos anuales recurrentes tras una ronda de 22 millones. Su secreto: los influencers generados por inteligencia artificial ya venden más que los humanos en la plataforma.
Si los avatares digitales están desplazando a los creadores reales en plataformas como Fanvue, el modelo económico de la economía de la atención cambia de raíz. Ya no se compite contra otros humanos, sino contra personajes perfectos que nunca se cansan, nunca envejecen y nunca piden un descanso.
El fenómeno no es nuevo. En 1985, Max Headroom irrumpió como el primer influencer virtual: un personaje generado por computadora que presentaba programas, aparecía en anuncios de Coca-Cola y se convertía en un ícono pop. Pero Max no era IA real —era un actor con maquillaje y efectos—, y su creador lo diseñó como una advertencia sobre la seducción de las personas digitales.
“Fanvue factura 100 millones de dólares al año con influencers que no existen, y Max Headroom ya nos lo advirtió en 1985.