
24 de junio de 2026
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Un estudio con 22.000 personas revela que tener mascotas no reduce la fertilidad. Al contrario: quienes tienen perros o gatos son más propensos a tener hijos.
Un estudio con 22.000 personas de ocho países revela que quienes tienen mascotas no tienen menos hijos, sino más. La idea de que perros y gatos están sustituyendo a los bebés se desmorona con datos.
Durante años se ha repetido que las mascotas son los nuevos hijos, especialmente entre millennials y urbanitas. Esta narrativa alimentaba titulares sobre la baja natalidad y la soledad moderna. Pero el estudio, publicado en Current Research in Ecological and Social Psychology, sugiere justo lo contrario: la tenencia de mascotas se asocia con una mayor probabilidad de tener descendencia.
El hallazgo invierte la causalidad: no es que las mascotas reemplacen hijos, sino que quienes ya tienen o planean tener hijos también tienden a tener mascotas. La convivencia entre niños y animales sigue siendo la norma, no la excepción.
“En ocho países, las personas con mascotas tienen más hijos que las que no tienen, desmontando el mito del reemplazo.