
12 de junio de 2026
3 min lectura
La manicura rusa arrasa en TikTok, pero usa una fresa a 35.000 rpm que puede eliminar capas de piel. Esto es lo que debes saber antes de probarla.
La manicura rusa acumula millones de visitas en TikTok. Su promesa: cutículas perfectas y uñas impecables. El problema: utiliza una fresa eléctrica que gira a 35.000 revoluciones por minuto y puede eliminar la cutícula —y la piel que la rodea— hasta dejar la matriz ungueal expuesta.
Esta técnica no es un simple capricho estético. Al retirar la cutícula por completo —algo que los dermatólogos desaconsejan— se elimina la barrera natural que protege la uña de infecciones. La alta velocidad de la fresa dificulta el control: un segundo de distracción puede causar heridas, sangrado o cicatrices permanentes.
Además, el auge en TikTok está llevando a salones sin formación específica a ofrecer el servicio. La presión por conseguir el resultado viral supera a la precaución. El resultado: un aumento de consultas por infecciones y lesiones en las uñas.
Pregunta por la técnica antes de sentarte. Si el salón ofrece manicura rusa, pide que usen una fresa de velocidad regulable y que no retiren toda la cutícula. Un profesional formado sabe que la cutícula solo debe empujarse, no eliminarse.
Exige ver el estado de las fresas. Las fresas deben ser nuevas o esterilizadas para cada cliente. Las reutilizadas sin desinfección pueden transmitir hongos y bacterias.
Si notas dolor o sangrado, para. La manicura rusa no debería doler. Cualquier molestia indica que la fresa está alcanzando tejido vivo. Mejor retirar la mano y pedir un acabado suave.
“Una fresa a 35.000 rpm puede dejar tu uña sin protección en segundos: la manicura rusa viral no es un capricho, es un riesgo para tu salud.