
23 de mayo de 2026
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Los incendios en Los Ángeles dejaron el cielo tan despejado que los vecinos vieron la Vía Láctea por primera vez. El coste de la contaminación lumínica.
Durante los incendios de enero de 2025, los cortes de luz dejaron a Los Ángeles a oscuras. Por primera vez en décadas, miles de residentes vieron la Vía Láctea a simple vista. Un desastre natural les regaló lo que la tecnología les había robado.
La contaminación lumínica no es solo un problema estético. Según el Atlas Mundial de Brillo Artificial del Cielo Nocturno, el 80% de la población mundial vive bajo cielos contaminados. En Estados Unidos, el 99% de las personas no puede ver la Vía Láctea desde su hogar. Los Ángeles es una de las ciudades más brillantes del planeta: su resplandor artificial reduce la visibilidad estelar a casi cero.
El hecho de que un apagón masivo —provocado por incendios que arrasaron miles de hectáreas— fuera necesario para que los angelinos contemplaran su propia galaxia es una metáfora brutal de nuestra relación con la luz artificial. No vemos las estrellas porque hemos decidido que la luz de neón vale más que el cielo nocturno.
“Hizo falta un desastre natural que dejó a 400.000 hogares sin electricidad para que Los Ángeles viera la Vía Láctea por primera vez.