
25 de mayo de 2026
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Un motor hipersónico japonés promete cruzar el Pacífico en 2 horas. Pero el precio, el ruido y la seguridad lo convierten en una quimera para la mayoría.
Un motor de combustión supersónica (ramjet) desarrollado por la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) podría reducir el vuelo entre Tokio y Nueva York de 12 a solo 2 horas. Pero detrás del titular hay un abismo de costes, ruido ensordecedor y barreras técnicas que pocos están dispuestos a pagar.
La promesa de viajar a Mach 5 (cinco veces la velocidad del sonido) suena a libertad absoluta. Sin embargo, el consumo de combustible se dispara: un vuelo hipersónico quema hasta 10 veces más queroseno que uno subsónico. Además, el estampido sónico generado al romper la barrera del sonido sobre tierra firme obligaría a rutas exclusivamente oceánicas, limitando su uso a trayectos transoceánicos.
Para el viajero frecuente, el ahorro de tiempo se traduce en un billete que fácilmente superaría los 10.000 dólares. Y para el planeta, la huella de carbono por pasajero sería catastrófica en un momento en que la aviación busca descarbonizarse.
“El motor hipersónico japonés promete 2 horas de Tokio a Nueva York, pero el billete costará 10.000 dólares y el ruido impedirá volar sobre tierra firme: una innovación real, pero para una élite minúscula.