
25 de mayo de 2026
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Japón construye bibliotecas lujosas mientras disminuyen lectores y habitantes. La estrategia: atraer turismo y revitalizar ciudades.
Japón construyó 13 nuevas bibliotecas en 2023, mientras su población se reduce en 800.000 personas al año y la lectura de libros impresos cae un 30% en la última década. El objetivo no es fomentar la lectura, sino revitalizar ciudades y atraer turistas.
Las bibliotecas japonesas ya no son solo depósitos de libros. Se han convertido en centros comunitarios, espacios de coworking y atracciones turísticas. La Biblioteca Internacional de Kioto, diseñada por Tadao Ando, recibe 1,5 millones de visitantes al año, muchos de ellos extranjeros.
Este modelo desafía la idea de que una biblioteca debe medirse por el número de préstamos o lectores. En un país donde el 40% de la población tiene más de 60 años, las bibliotecas funcionan como puntos de encuentro intergeneracional y motores económicos locales.
“Japón construye bibliotecas no para que la gente lea más, sino para que la gente se encuentre y las ciudades vivan.